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¡Double Dragon… la vieja escuela del beat em up!

Era 1987 y las maquinitas/ tragamonedas /chispas / arcades, mandaban en los corazones de los jugones de aquella época. En ese año, la compañía nipona Tecnhos Japan, lanzaba para estas plataformas lucrativas, el titulo de Double Dragon, un beat em up que le voló la tapa de los sesos a todos aquellos que le pusieron las manos encima. La dinámica era sencilla: tú con otro colega, podrías elegir a alguno de los dos “dragones gemelos” (Billy Lee o Jimmy Lee) y a punta de golpes y patadas de artes marciales, debías rescatar a la damisela en peligro (Marian) quien había sido secuestrada por una banda llamada “Black Warriors”, luchando por las calles de una ciudad “post apocalíptica”, derrotando a cada uno de los miembros de esta organización y asi rescatar a tu amada.

Esta arcadia presentaba muy buenas gráficas, voces, sonidos y obvio, la música que de verdad empujaba tus niveles de adrenalina hasta las nubes. “Esta maquinita” realmente despertaba pasiones en las salas de arcadias, ya que quien esto escribe, fue testigo de cómo mientras al esperar turnos para poder jugar, un par de chavales se liaron a golpes por jugar primero el titulo… ¡uff!

Al año siguiente, en 1988, este título veía la luz en la pequeña, pero poderosa NES, ya que el publisher TradeWest, realizó una extraordinaria conversión a los 8 bits con algunas libertades y elementos exclusivos que hicieron de este juego un verdadero clásico.

El juego era prácticamente el mismo que en arcade, la historia cambiaba un poco. No se mencionaba la guerra post apocalíptica que supuestamente había azotado al mundo. Además, no podían jugar dos personas al mismo tiempo, algo que bajaba un poco los bonus a este juego. Los programadores justificaron este “detalle” presentando a Jimmy Lee como el verdadero jefe de los Black Warrios y Billy Lee, debía vencer a su propio hermano para rescatar a su novia…

Los movimientos eran muy similares a los de su contraparte, tenias golpes, patadas, codazo, rodillazo, patada voladora y tomar del cabello a tu rival, propinarle unos rodillazos y arrojarlo sobre tu hombro, además que podías agarrar armas como cuchillos, cadenas, dinamita, barriles, etcétera. La animación de los personajes y los gráficos eran de lo mejor para esa época. La jugabilidad era muy buena; con el control de la NES, rápidamente te convertías en un experto, pues respondía muy bien, además que la muisca estaba dignamente ejecutada por esta consola, así como el sonido mismo.

A diferencia de las Arcadias, la versión para NES tenía otros niveles exclusivos quizá derivados de la tecnología con la que contaba esta consola, pero que encajaban perfectamente bien en el concepto del juego, como las cuevas que tenían su toque de plataforma que lo hacía más difícil.

Los personajes variaban también un poco de los originales, pero de igual manera, estaban muy bien animados y tenía una variedad muy aceptable así que no sentías (no mucho) monotonía al pelear con los mismos personajes una y otra vez. En total eran cuatro niveles de trancazos, pero presentaban un buen nivel de dificultad, lo que ayudaba a que no sintieras corto el juego.

La dificultad iba aumentando, pero conforme jugabas el título, ibas descubriendo “mañas” para acabar con los enemigos más fuertes, por ejemplo el conocido como Abobo, a quien si tratabas de atacar de frente, te sacaba mucha ventaja, pero si lo acorralabas en un precipicio o lo atacabas pateando mientras se acercaba a ti, tenías segura la victoria. Mención aparte merece el nivel final, ya que debías cuidar muy bien tu energía, cuidar tus saltos, llevar bien aprendidas las mañas contra los Abobos (enfrentabas hasta tres al mismo tiempo) y sobre todo sangre fría, ya que antes de llegar a los últimos dos jefes, de la pared salía un enorme bloque de concreto, que si te tocaba, te empujaba al absimo… y adiós… a iniciar de nuevo el nivel… así de denso se ponía… sin embargo, una ves que le agarrabas el timing a esta parte, lo pasabas sin bronca. Una vez que concluido el juego, se abría una opción donde podías utilizar cualquiera de los personajes (enemigos o los gemelos Dragón) y enfrentarlos uno contra uno en un nivel especial, exclusivo de esta consola.

Acabar Double Dragon para NES, era sin duda una gratificante y grata experiencia, no había trucos o paswords, cada golpe acertado, cada enemigo derrotado, cada nivel conquistado, era gracias a tu esfuerzo y paciencia. Terminarlo te hacía un verdadero jugon de la NES y un machaca botones de oro… A este juego, personalmente le tengo un aprecio especial, ya que fue el primer título de NES que probé plenamente y que al ser fan de la versión de Arcadia, esta conversión me dejó muy satisfecho… A Double Dragon, le siguieron dos secuelas muy buenas… pero esa historia… ¡es para otra ocasión!

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